Un raspador dental, también conocido como cureta dental, es un instrumento odontológico utilizado para limpiar y raspar la placa bacteriana y el sarro de las superficies de los dientes y las encías. Está especialmente diseñado para acceder a las áreas difíciles de alcanzar, como las bolsas periodontales y las superficies radiculares.
El raspador dental consta de un mango y una punta afilada y curvada en un extremo. La punta puede tener una forma de gancho o de hoz, y suele ser de acero inoxidable para garantizar su resistencia y durabilidad.